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JESÚS TRONCOSO, IN MEMORIAM, por José Cenizo

JESÚS TRONCOSO, IN MEMORIAM, por José Cenizo - Gallo de Vidrio

         Ha fallecido este verano el profesor, pintor y poeta Jesús Troncoso. Tuve el placer y el honor de disfrutar de su amistad. Descanse en paz, mi pésame a su familia y a sus amigos, sobre todo a los de Gallo de Vidrio, grupo cultural en el que estuvimos compartiendo sueños y actividades unos años. Gracias a su estímulo hice primero un artículo y luego una tesina sobre este grupo. En ese trabajo redactaba estas líneas sobre Jesús:  

TRONCOSO, Jesús: Ronda (Málaga), 1950. Reside en Sevilla desde los nueve años. Maestro nacional y luego profesor agregado de Lengua y Literatura españolas de Bachillera­to. Amplía estudios en Francia donde permanece tres años como profesor de Lengua española. En 1983 es enviado como director del colegio "Miguel de Cervantes" de Sao Paulo (Brasil). Pintor. En 1982 funda el grupo "Lumbre". Incluido en varias antologías de la colección "Algo nuestro", en Nuevos poetas de Andalucía (1976) y en la Antología breve de poetas andaluces (1982). Autor del libro de poemas Onírika (1982).

 

Sobre una parte romanceril de su obra lo siguiente:

         Con raigambre andalucista y exquisita formulación, Jesús Troncoso, otro poeta-pintor, nos ofrece, en la antología N. A. A. (pp. 87 - 99), siete romances hermo­sísimos, todos octosilábi­cos y alguno dialogado. En el poema "El romance que despierta" (p. 87) se añora, precisamente, la época dorada del romance, ese tesoro de siglos, y tan español, que algunos miembros del grupo, sobre todo, Jesús Troncoso y José Matías Gil, practicaron con calidad:

          Han pasado muchos siglos

               que han mudado muchas artes

               ya nadie baila ni canta

               viejos ni nuevos romances,

               herencia de trovadores,

               tesorillo de juglares. (...)

               Con la coraza de hierro

               sobre mi corazón amante

               voy a conquistar fortalezas

               hacia los campos de Marte

               para encontrar a los héroes

               de los antiguos romances

               y poder soñar con ellos

          con la ilusión por delante.

 

           Como prueba de esta cruzada en favor del uso del romance en la poesía de la época, Troncoso canta, en esa misma estrofa, a Ronda, su patria chica, en un sonoro poema de alto vuelo ("Ronda, Ronda, Ronda, / tu nombre me sabe a romance, / alta ciudad de mi infancia / deja que mi voz te alcance/ (...)" (pp. 89 - 90), a Hischam, a la morilla aguadora, al ciervo enamora­do, a los compañeros del grupo ("El gallo de Itimad", p. 97) y al padre de la patria andaluza, Blas Infante.

 

Y más adelante:

    Técnicas pictóricas expresivas como el claroscuro, juegos

-violentos a veces- de luces y de sombras, sirven además al poeta para contarnos su angustia íntima de carácter existencial:

          (...) la antorcha que alzara

               avanzó luminosa sembrando

               de un ansia de fulgor

               el caminar oscuro de los hombres. (...)

                       (Jesús Troncoso, Onírika, p. 42).

 

Y para terminar este recuerdo este poema tan significativo  por su relación con el grupo:

         Jesús Troncoso, por último, en un romance donde mezcla la ingenuidad juguetona y el grito social, nos cuenta una hermosa historia en "El gallo de Itimad", con referencias directas a los lugares donde el grupo se reunía:

          Itimad tiene un capricho

               que Al-Motamid le dará,

               quiere un gallito de vidrio

               con el que poder jugar

               y que al alba le despierte

               con su canto de cristal.

               El rey está preocupado

               no sabe si lo hallará,

               alguaciles por Sevilla

               han mandado pesquisar,

               que si tal gallo encontrasen

               gran recompensa dará.

               La ciudad ya han recorrido

               sin nada averiguar,

               sólo queda San Lorenzo,

               sólo un barrio por mirar,

               corriendo les llega un hombre

               vestido de cardenal,

               un hombre que dice ser

               un almuecín del Palmar,

               que en una azotea de Redes

               un gallo ha visto saltar,

               que tiene plumas de vidrio

               y una cresta de coral,

               al amanecer les dice

               es cuando suele cantar,

               y a toda la calle despierta

               ¡su canto de libertad!

                             (N. A. A., p. 97)

         Sirvan estas palabras que, entre otras de análisis de su obra, escribí hace unos años para el trabajo de investigación sobre Gallo de Vidrio, al que ambos pertenecimos. Que su obra sea leída por todos y su recuerdo eterno. De su amigo Pepe Cenizo.

 

 

 

 

 

ORACIÓN FÚNEBRE POR JESÚS TRONCOSO, de José Matías Gil

ORACIÓN FÚNEBRE POR JESÚS TRONCOSO, de José Matías Gil - Gallo de Vidrio

 

 

Querida Meli, queridos Adrián, su esposa y Belén, queridos todos.

     Los presentes acompañamos en el dolor a esta entrañable familia. Os acompañamos en el sentimiento por la pérdida irreparable de vuestro ser más amado. Lo sentimos.

     Entre los aquí reunidos, estamos algunos compañeros de Jesús, del círculo de relaciones de la Asociación Cultural Gallo de Vidrio, tan afectados por su muerte, la muerte de nuestro fenomenal y fantástico correligionario. Familia, ánimo. Tened al menos el consuelo de que él ya ha dejado de sufrir su terrible enfermedad. En Paz descanse.

     Jesús Troncoso García nació en Ronda el 10 de junio de 1950, en el seno de una familia culta y liberal, bien situada social y económicamente, aunque sin lujos ni dispendios. Sus padres le inculcaron unos principios de humanidad y justicia a los que se atuvo en todo momento.

     Fue el sexto de seis hermanos (Antonio, Nicolás, Adrián, Ana, Rafael y él), a los que siempre estuvo muy unido por el afecto fraterno.

     Pero la vida del malagueño ha transcurrido casi por completo, hasta su reciente fallecimiento, en Sevilla, ciudad de sus amores, a la que ha permanecido siempre fiel.

     Sevilla. La de la diosa Giralda que Jesús no se cansaba de mirar, desde la indescriptible azotea de Doña Elvira. La misma del Maestro Amalio con sus 365 Giraldas, tan altas, supremas, divinas. La del dinámico y comprometido Gallo Vigilante y Transparente.

      Aquí estudió Jesús. Aquí se formó y creó su más bello poema, su familia ejemplar. Con su mujer nada común, dulce como muy pocas, que se le entregó por completo de una vez por todas, hechizada más que enamorada. Sus hijos maravillosos que siempre fueron su alegría y buen humor, y su consuelo en las horas de su tremenda agonía. Y sus nietos, su promesa y orgullo.

     Cuánto les amó y cómo le correspondieron, amaron y amarán mientras existan. Una familia entrañable, a la que queremos como propia, porque su casa acogedora siempre ha estado abierta para nosotros.

     En determinadas etapas de su vida, las actividades de nuestro compañero tuvieron lugar allende las fronteras. Primero, como profesor de emigrantes en precario, en diversos destinos de Europa. Después, con responsabilidades muy comprometidas del Instituto Cervantes, en Brasil y otras repúblicas iberoamericanas. Nunca cejó en su empeño de liberar a los más desfavorecidos e indefensos. Siempre sirvió los cargos que ocupó con total entrega, sin aprovecharse jamás de nada para sí ni para sus allegados.

     Y volvió con nosotros. Cansado. Tal vez minado por la enfermedad que tardó en dar la cara pero que ha podido con él.

     Entre tanto, incombustible, siguió desempeñando su trabajo de profesor y se jubiló.

     Al mismo tiempo, con la ilusión desbordada que le caracterizaba, se entregó aún más si cabe, a la pintura, la poesía, sus revistas culturales y sus investigaciones sobre Amalio.

     Así le encontró la muerte, en su colosal actividad, para que nosotros le echemos de menos y suspiremos por él.

     En este luctuoso momento de la despedida de Jesús, tan triste, os decimos, querida familia, con actitud cristiana y esperanzada, que deseamos su feliz trascendencia.     Jesús, donde quiera que estés, estás y sé que me escuchas. Tus tormentos han terminado. Eres el de siempre, con tu fino oído, tu mirada comprensiva, tus buenas maneras y tu delicadeza.

     Cuenta con la promesa de Miguel, Benito, Carmen, Isaac, Ramón, Pepe, Rosalba, Carlos, Ángel, Elena, María José, Carmelo, Rosa, Emilio, Manolo, Juan Antonio, Pepe,  Fernando, Alfonso, Ángel, Fernando y otros muchos, de difundir tu hermosa obra literaria y artística.

     Gracias, familia. Gracias, amigos. Gracias, Jesús. Dios te ha acogido en su gloria, en la fiesta de los muertos vivos: Almotamid, Juan Ramón, Antonio, Federico, Luis, Rafael… Con ellos gozas en el poético festín de los bienaventurados. Descansa en paz. Amén.

 

     José Matías Gil

     Sevilla, Parroquia de San Roque, 16 de septiembre de 2015

JESÚS TRONCOSO, IN MEMORIAM

JESÚS TRONCOSO, IN MEMORIAM - Gallo de Vidrio

UNA BIOGRAFÍA PARA AMALIO EN EL RECUERDO                                                      Dr.  Jesús Troncoso García

    Doctor en Filología (US), lingüísta semiólogo y exprofesor de  Lengua castellana y literatura universal. Ha publicado poemas, reseñas y estudios como crítico de arte, escritor y poeta en diversos libros, revistas y antologías, además de completar como pintor su dedicación investigadora y artística.    Pertenece al grupo de investigación HUM 791 de la Universidad de Sevilla y a su Revista de las artes VAINART.

  Amalio,  mi admirado amigo y maestro, entre tantas cosas me pidió en 1991 que le escribiera un  breve texto  biográfico que resumiera toda su vida de artista, de pintor-poeta, de su formación, sus etapas, sus maestros. Lo titulé AMALIO-92, el artista se dio cuenta de la importancia de esa presentación una vez la leyó con un profundo agradecimiento. Era importante, pues además formaría parte como separata dentro de las dos carpetas de láminas editadas aquel año con una selección de sus obras y unos textos de presentación que también le proporcioné para cada una de ellas (La Giraldamaliomaquia y De la Giraldafinibus). Entre los dos coordinamos dicha edición e impresión  que tuvo lugar en Gráficas Coria.

  Por aquel entonces yo llevaba ya seis años trabajando en mi tesis doctoral sobre su obra, que terminaría y leería en 1996, un

año después de su fallecimiento. De ahí que estuviera documentado al detalle, dada además la amistad íntima y cotidiana en nuestro mundo envolvente de poesía y pintura y la total disposición de su archivo personal y artístico, aparte de las entrevistas que por escrito me contestó sobre numerosos aspectos de su personalidad, de su contexto y entorno, de anécdotas y obra artística.

        Cuando han pasado veinte años de su fallecimiento en Sevilla en los inicios de 1995, deseo recordarle con la reproducción de aquel texto completo como homenaje a una de las figuras más importantes del arte y de la docencia  en el pasado siglo.

 

                                           Amalio 92

 

Jesús Troncoso  (C)         Una larga enfermedad sufrida en su infancia desencadenó todo el volcán artístico  que aquel niño llevaba dentro. Allí en la cama -mientras las flores de macasar hacían aún más bella la acrópolis de La Alhambra-, mostraba sus iniciales escarceos con lápices y rústicos papeles, aprendiendo por sí mismo esa primera disciplina del Dibujo, a la que se dedicó con gran vocación y empeño hasta llegar a poseer años más tarde un dominio perfecto en esa modalidad, de la que llegaría a ser doctor y catedrático en las facultades de Bellas Artes de Sevilla y Madrid  (U. Complutense), además de haber ejercido la docencia en Institutos de enseñanzas medias y en la E. N. de Magisterio y Profesorado de EGB.

          La inquietud vitalista de AMALIO GARCÍA DEL MORAL (Granada,1922-Sevilla,1995), le condujo desde sus orígenes, dada su genial capacidad creativa, a un intrínseco pluralismo artístico (dibujante, grabador, poeta, y sobre todo PINTOR).

        Tras sus estudios primarios en varios colegios de Granada de los que no guardaba buen recuerdo, inició felizmente sus estudios en la  misma ciudad en el seno del Instituto Ganivet, perteneciente a la Institución Libre de Enseñanza. Luego se inició en el arte como alumno de la granadina  Escuela de Artes y Oficios, con notables profesores y artistas como Capulino Jaúregui, Ricardo Agrasot y Gabriel Morcillo, donde obtuvo premio los años  193940-41.

        Conoció a importantes personalidades demócratas como Fernando de los Ríos y a José Pareja Yébenes, exministro republicano de Intrucción Pública y Bellas Artes, al que dedicó en 1950 uno de sus primeros retratos.                   La valía del aventajado alumno fue también premiada por el Excmo. Ayuntamiento de Granada que le becó para completar su formación artística en Madrid en la famosa Escuela Superior de Bellas Artes de San Fernando, obteniendo las máximas calificaciones durante los cursos   1941, 1942 y 1943 y los prestigiosos Premios  Molina Higueras y Carmen del Río de la misma Academia de San Fernando, donde era discípulo predilecto de otros  pintores eminentes como Eugenio Hermoso y Joaquín Valverde, recibiendo además formación de Manuel Benedito, Daniel Vázquez Díaz, Julio Moisés y Juan Adsuara. Todo un privilegiado aprendizaje que se completó musealmente con sus claras preferencias por Ticiano, Ribera, El Greco y, sobre todo, por Velázquez.     

 La clave del difícil éxito del joven Amalio en Madrid, se debió a su enorme voluntad y capacidad de trabajo, a pesar de las malas condiciones de vida que le llevaron a otra larga enfermedad, según dejó escrito:“...a fuerza de becas y de hambre caí enfermo y esa fue mi fortuna, dos años leyendo y dibujando en la cama”.      A mediados de la carrera tiene que volver a Granada, la tuberculosis pulmonar se le había complicado con otra ósea, lo que le llevó a obsesionarse con la idea de la muerte que será una constante temática en su obra general marcada por el pesimismo vital y la ansiosa búsqueda de lo trascendente. Curado a base de disciplina volvió a Madrid, terminando sus estudios de Bellas Artes con un gran historial académico.

    Fue una época en la que aprovechó para explorar personalmente las pinturas y frescos de Goya, Zuloaga, Sorolla, Regollos, Anglada Camarasa, Nonell, Mariano Fortuny, Pollok, Picasso, Bacon y Dubuffet, que también dejaron honda huella en las

diversas etapas de su pintura.

     Tras este profundo aprendizaje académico se comprende que su Primera Etapa (1945-55) estuviera marcada por un tradicionalismo costumbrista de corte moderno, en el que destacaba su buen hacer técnico en magníficos retratos y composiciones como los titulados Comparsa de Nochebuena, El Chamarilero, Retrato del arzobispo Santos y Oliveira y el del doctor Gonzalo Gallas, etc; aparte de sus primeros Gitanos que la crítica de entonces relacionó con los del universo poético de su paisano Federico García Lorca.

       Los gitanos  suponen otro de los temas recurrentes en la pintura amaliana, y como tal su tratamiento ha ido evolucionando en sus distintas etapas. Desde los años 50, más académicos y con gran profusión de color, materia y  luminosidad, hasta los de Sevilla en los años 60; más prosaicos y desprovistos de lo meramente folclórico, acercándolos a la realidad pura y dura, para pasar finalmente a los de los años 70-80, concebidos desde el simbolismo y el realismo lírico, como la serie que refleja El Mundo de Esperanza, su modelo de la familia sevillana Montoya Suárez, preferida en esta última etapa.

          Amalio en su gitanismo plástico siguió los pasos  marcados por  Mariano Fortuny en su estancia granadina de un par de años desde 1870, cuando pintó además de la Alhambra a numerosos retratos típicos como el de Chorrojumo, un herrero del Sacromonte al que Fortuny vistió de gitano, y que se hacía llamar desde entonces el rey de los gitanos.

          En Granada otros coincidieron en aquel tema gitano de resonancias románticas y en su tratamiento pictórico, aunque ha sido Amalio quién ha tenido el gran mérito de traerlo hasta finales del siglo XX.  Amalio desde su Realejo natal, aprendió, conoció o fue amigo de los que también trataron principalmente el tema de los gitanos, que en algunos casos se amplió con retratos de toreros y de moros:   Echevarría, Rodríguez Acosta, Isidoro Marín, Latorre, López Mezquita, Soria Aedo,  Gabriel Morcillo, los hermanos Carazo, y el inglés Apperley.

   Amalio en 1948, tras ganar el Premio Ciudad de Linares, inició una década viajera profusa en lo pictórico, que le llevó en 1949 por la Ruta del Quijote en Castillla la Nueva, tierra de sus antepasados paternos (Daimiel) donde pintó numerosos paisajes (Cementerio de Argamasilla de Alba). También viajó por  Almería pintando sus paisajes vírgenes donde se acercó estéticamengte  al manifiesto de los indalianos de compromiso por la tierra y sus gentes. Luego cruzó el estrecho hacia Marruecos y el Sahara español, donde plasmó magistralmente la luz de Tánger, Rabat, Villa Cisneros...    En 1957,  coincidiendo con aquel momento luminista, pintó otras obras de regusto impresionista, donde utilizó como modelo especialmente a su esposa Marina Mora en Las Monjas (de perfil) como también la pintó en  Las Bordadoras, siendo todavía Marina su novia, bordando con un grupo de jóvenes en un carmen granadino.    A finales de los años cincuenta, Amalio se marchó de viaje de estudios a Suiza (Berna, Zurich) e Italia (Florencia, Venecia, Roma, Asís...), estableciendo contacto con importantes pintores de la época.

  Este último periplo europeo motivará un cambio en la concepción de su pintura que se orientará hacia una composición geometral,  basada en el uso moderno de la Sección Áurea: Retrato de una escoba, La muñeca rota o La Ventana, obteniendo este último cuadro, y en el mismo año, una de las importantes medallas de la Exposición Nacional de Bellas Artes (Madrid).

    Es un periodo que se caracteriza por la intelectualización de la materia pictórica buscando una perfecta composición. En esa misma línea, su obra Mis Hijas consigue otra Medalla de plata en

la Exposición Internacional de Bruselas “Les Arts en Europe” en 1964, un año clave en el que también Amalio recibe el  Gran Premio de la Diputación de Sevilla con su conmovedor lienzo La Puerta sin Esperanza. De esa época  geometral procede también una de sus obras cumbres: La Virgen Gitana (1965). Cabe destacar también el retrato  Mi hijo, que pintó a su hijo adolescente Amalio Raimundo, en una lúdica atmósfera celeste y amarilla de gran delicadeza.

   Amalio y Marina Mora Ferrer, unidos en feliz matrimonio, tienen dos hijas, Marina y María José;  y un hijo,  Amalio Raimundo; todos doctores universitarios dedicados a la medicina, al arte y a la docencia universitaria.

   En 1968 también pintó su único aunque magnífico autorretrato que tituló Espejo de mi mismo, realizado como toda su obra figurativa del natural, en este caso a partir de la técnica del espejo.

   En los prodigiosos Años 60, Amalio participó de aquel espíritu renovador que desembocaría en el mayo del 68 francés.  Fue a modo de un revulsivo sociocultural que amplió su inquietud comunicativa,  armonizando lo clásico y lo moderno, bebiendo en la mayoría de los movimientos pictóricos gestados desde los inicios del siglo XX, y que en 1982 en Amalio fraguó como el Tarol Armonicismo, nueva vanguardia cuyo Manifiesto leyó en el Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla. La vanguardia estaba repleta de resonancias a anteriores ismos (Surrealismo, Dadá, Cubismo, Futurismo...), y de referencia al mundo del cante jondo, al ocultismo, las mancias y los bellos imposibles. En definitiva, se trataba de todo un movimiento optimista desde un formalismo que reivindicaba lo primigenio, lo lúdico, lo instintivo y preconceptual: un afán desesperado por llegar  a las mismas raíces del arte y la palabra.

      En 1972, el pintor Amalio se abrirá también hacia la poesía,

que le supuso una ventana abierta  de aires nuevos, uniéndose en Sevilla a un valioso grupo de poetas estudiantes (Gallo de Vidrio), cuyo cofundador el poeta José Matías Gil, supo captar tras serle presentado por su profesor de Teología y amigo personal Antonio García del Moral, eminente dominico y hermano de Amalio al que éste pintó en 1971 uno de sus mejores retratos titulado “Fr. ANTONIO GARCÍA DEL MORAL, O.P., HERMANO MÍO Y DE LOS POBRES”, leyenda escrita a la usanza clásica (Zurbarán) con grandes letras mayúsculas tras la cabeza de Antonio en el lienzo. Por él sentía Amalio -al igual que todos los que le conocimos-, gran estima y devoción.       La insuperable talla intelectual, humana y espiritual de Antonio García del Moral, el cura de Graná, le llevó a comprometerse solidaria y abiertamente con la  problemática obrera y social de los últimos años del peor franquismo, sobre todo en Granada y en Madrid; lo que le ocasionó numerosos problemas e incluso pena de cárcel.  que repercutiría en la obra plástica de Amalio que desde entonces giró hacia un mayor compromiso filantrópico, radicalizándose en la problemática social andaluza. El caso de los hermanos García del Moral* fue un paradigma de ese aperturismo imparable en España contra el mundo enquistado de un régimen cruel e inmovilista. *(http://issuu.com/madowina/docs/revistavainart2011 ) AMALIO colaboró  en numerosos y merecidos homenajes de aquella década, organizados la mayoría en Sevilla y algunos por Gallo de Vidrio  (Vázquez Díaz, Falla, Fran Angélico, Solana, Murillo, Picasso, Antonio Machado, García Lorca, Miguel Hernández, Valle Inclán, Rilke, Luis Cernuda, M. Ferrand, Virgilio, Bécquer, Alfonso Grosso...), participando asiduamente de la dinámica capacidad del citado grupo “vigilante y transparente”, en cuya editorial Algo Nuestro (=A.N.) el nuevo poeta Amalio publicó entonces sus primeros libros de poesía (La Mano florecida, 1974; Testamento en la Luz, 1980 y Alquibla, 1983 ); además de  El Pan en la Mirada (1977) en la  colección Azotea del grupo Zéjel  y Reolina (1986) en la Universidad Complutense. También algunos poemarios colectivos como Aljibe (A.N., Sevilla, 1975), Cántaro (A.N., Sevilla,1976), Nuba para una aurora andalusí (A.N., Sevilla,1980) Nuevos poetas de Andalucía (E.L.M., México,1975), Antología breve de poetas andaluces (EAM, Moguer, 1982)  Poetas andaluces de hoy (EAS,

Sevilla,1985), La Giralda, 800 años de historia, de arte y de leyenda (EAU, Sevilla, 1987) y Cuentos y leyendas de la Giralda (CS Don Quijote), Gallo de Vidrio, 20 años de cultura en Sevilla (SPA, Sevilla, 1985); además de colaborar también con Gallo de Vidrio en sus numerosos recitales, exposiciones, revistas, conferencias y tertulias. Sus inicios poéticos ascendían sin embargo a 1950, con poemas inéditos como el titulado “éxtasis” en el que ya se aprecia su hondo lirismo y facilidad para el verso.

      Durante los 60-70 culminaba su etapa experimental, de índole expresionista y abstracta, en lo que el mismo denominó “Expresionismo de la Materia”  y “Tactopinturas”, obras donde

la abstracción pura o figurativa aparece en soportes enriquecidos texturalmente por lo máterico, una pintura de talante táctil. Así se conformaba una tercera etapa en su obra general (Paisajes Anímicos, Naturaleza Orgánica, Antropo Helioforme, Rejoneador de insectos, Fauno).

       A partir de entonces, Amalio se conduce por un doble camino, experimental y/o figurativo, destacando finalmente una nueva figuración de talante simbolista o de un profundo realismo poético-social, influido como se ha comentado por las duras vivencias de su hermano Antonio. De entonces datan algunas de sus mejores obras  como El Pan encadenado (1971), Pobre desmontable, La  Mano Florecida, La Mano Alada, Busto Adolescente, Los andaluces de carga, Sevilla güena, o el profundo y dramático realismo de los retratos de sus amplias series Apostolado proletario y el Mundo de Esperanza.    El mismo Amalio reconocía en Bilbao en 1972, que su obra había transcurrido desde lo costumbrista-moderno al Expresionismo y, posteriormente, al Realismo Poético y la última pintura social, a la que habría que añadir su etapa tarolista aún vigente en las creaciones poético-plásticas de algunos seguidores, entre los cuales he tenido el honor de pertenecer desde sus inicios como pintor y poeta visual, exponiendo junto a él en la exposición armonicista del Museo de Arte Contemporáneo (Sevilla,1982).

  Por los años 70  se comenzó a gestar su gran conjunto pictórico autodefinido Gestos de la Giralda, dilatada serie  de unos cuatrocientos trabajos sobre la gran torre  sevillana que se integra en su producción general de aproximadamente dos mil obras plásticas (dibujos, óleos, acrílicos, grabados, objetos usuales, acuarelas, escultopinturas, poemas caligráficos/visuales, tactopinturas, etc.), que en gran parte figuran relacionadas en el catálogo que elaboré de su producción poética y pictórica, incluido posteriormente en mi tesis titulada “Interrelación de lo plástico y

poético en la obra de Amalio García del Moral”(1996), actualmente en la Biblioteca Dante de la Facultad de Filología de Sevilla (U.S.).

 

También el conjunto  Interiores y Paisajes es por su número y gran calidad una de sus facetas más admirada y cotizada, dándose el caso de que los mismos Duques de Alba le han adquirido recientemente a Amalio un bello paisaje de técnica puntillista sobre una de las obras que mira la eterna Sevilla desde Triana, envolviendo en un vibrante puntillismo amarillo toda una ciudad que parece dormir la siesta bajo una tórrida lluvia de oro.

         En cuanto a lo procedimental y técnico, AMALIO preparaba como un artista del Renacimiento sus propios bastidores, soportes, lienzos, texturas, estucos, pinturas al agua y al óleo; demostrando conocer profundamente los aceites y barnices, las imprimaciones, los pigmentos, las restauraciones, etc.; ninguna técnica antigua o moderna parecía tener secreto para el artista.        Del análisis cromático de sus cuadros se constata el uso del negro y de las tierras (ocres, amarillo, tierra de Sevilla, siena tostada, y tierra verde)  por una parte, lo que aportaba a la obra una base colorista ponderada; y por otra, el uso de colores brillantes, extraídos principalmente de la moderna química (amarillo cadmio, rojo de cadmio, carmín, verde esmeralda, azul cobalto, blanco titanio...), obteniéndose en su conjunto esa sobriedad cromática que tanto le gustaba y que admiraba en los grandes maestros como Velázquez y los cubistas en su equilibrio sublime de la luz y el color.       Destaca también en la pintura de Amalio la profusión de la materia pictórica, extendiéndose casi siempre la pasta en diversas capas de pintura alla maniera de magro a grasso, lo más difícil. También en muchos lienzos el óleo va mezclado con tierra lavada, obteniendo gruesos en muchos cuadros hasta casi obtener  un bajorrelieve al servicio de la perspectiva y el volumen.

   Las actividades poéticas y culturales de Amalio integrado en Gallo de Vidrio, tuvieron eco en el diario El País, que estuvo presente en el primer homenaje nacional que se le brindó a Antonio Machado en Sevilla, coincidiendo con el centenario de su nacimiento en 1885.

AMALIO llevó a cabo numerosas exposiciones individuales, antológicas y colectivas, tanto en España como en el extranjero (Portugal, Italia, Bélgica...) y su obra fue  reseñada ampliamente por numerosos expertos y críticos de arte, entre ellos J. Campoy, Camón Aznar, Antonio Cobos, Carlos Areán , J. Castro Arines, R.

Faraldo, M. Lorente, R. Muñoz y el mismo Jesús Troncoso con más de una treintena de artículos y reseñas en revistas de arte sobre la producción total amaliana y su apasionante biografía, coincidiéndose en  su excelente calidad y en la fuerza y originalidad del fondo/forma de la obra en su conjunto.

    Quizás la clave amaliana consistió en la búsqueda continua de su propio “YO”, en permanente soliloquio artístico proyectándose anímicamente en lo que creaba, y haciéndose así permeable a todo movimiento plástico. De ahí, esa dicción polivalente y plural que se culminaría a la postre con el verso donde los pinceles habían topado semánticamente con lo máximo que expresarse pueda en la pintura.     Su obra general, por tanto, es el resultado de continuos cambios que en común poseen esa indagación interior a través de la perfección técnica. Su voluntad de estilo se apoya en los dos pilares, social y estético, imprescindibles en un arte comprometido con el “aquí y ahora”(espacio/tiempo) que al artista le ha tocado vivir: ANDALUCÍA, con sus gentes, sus problemas, su enorme pasado histórico y cultural. Una aproximación artística que le relaciona de alguna manera desde lo pictórico con ese realismo social-andaluz concebido hace tiempo por los narradores andaluces (N.N.A.) en la novelística del periodo 1962-1975.

   Sus cuadros hoy se cuelgan en varios museos e importantes colecciones  privadas de España y del extranjero, destacando los Estados Unidos de Norteamérica  como el país donde más obras existen del pintor, como pude comprobar en los numerosos libros de registro de ventas cumplimentados de su puño y letra, cuando realicé la catalogación de su obra plástica  completa a partir además de sus recibos, apuntes y epistolario. Son cuadros pertenecientes sobre todo a su primera etapa figurativa (gitanos, toreros, paisajes, bodegones, floreros, interiores y retratos) encargados o vendidos mayormente en sus exposiciones de Granada, sobre todo en el emblemático Hotel

Alhambra Palace, entre los años 1955 y 1970, aproximadamente.

    El propio artista, guarda celosamente otra gran parte de sus mejores obras, sobre todo las clasificadas  por él mismo en SERIES (Tactopintutras, Mundo de Esperanza, Apostolado Proletario, Gestos de la Giralda, Retratos de intelectuales/artistas andaluces, Tarolismo), en un afán de no dispersar esos armónicos conjuntos que más pronto que tarde, la obra así lo merece, deben quedar expuestos permanentemente como importante legado plástico de la historia reciente del Pueblo Andaluz.

   Ahora en este 1992, pleno de acontecimientos pictóricos, también se cumple el LXX aniversario del nacimiento de aquel niño del Realejo, de profunda y melancólica mirada, que soñaba con ser algún día: PINTOR!

Felicidades y gracias MAESTRO, no sólo por tu obra inmensa, sino también por lo mucho de bueno que de ti hemos aprendido.

J. Troncoso  (c) (TEXTO REVISADO DE JESÚS TRONCOSO GARCÍA, 21-3-2015) Nota del autor:  Las correcciones realizadas sólo pretenden actualizar algunos aspectos sin  distorsionar el texto original de la  biografía AMALIO 92, publicada en 1991 (Carpetas de Amalio)

Bibliografía especializada del autor:

• Troncoso, Jesús. Tesis citada, U.S. Sevilla, 1996 • Troncoso, Jesús. Tarol-Armonicismo. Una vanguardia más allá de lo Plástico y Poético.Gallo de Vidrio, Periódico trimestral de arte y pensamiento. Sevilla, junio 1991 • Troncoso, Jesús. Amalio, la gran pintura como testimonio • Troncoso, Jesús. Amalio, When Great Painting turn witness. Revista  miguelangel. Madrid. 1994

 

MIS AMIGOS JESÚS Y AMALIO

MIS AMIGOS JESÚS Y AMALIO - Gallo de Vidrio

Ramón Reig
10/09/2015 22:38

 

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  Mi amigo Jesús Troncoso llevaba años alejado de mí pero era mi amigo, lo quisiéramos o no, lazos muy fuertes nos unían y estábamos orgullosos de ellos. Algunos de sus cuadros adornan mi casa. Hace unos días, José Matías Gil me anunció que se había muerto en el mes de agosto, de una enfermedad imparable y veloz. No nos enteramos sus amigos. Mi amigo Miguel Ángel Villar me había llamado antes que Pepe Gil porque no sabía nada, como yo. A Pepe lo había llamado mi amiga María José García del Moral, hija del enorme pintor y poeta Amalio García del Moral del que todos estábamos conmemorando sus veinte años de fallecido, en 1995, empezando por Jesús, su discípulo y estudioso de la obra de Amalio sobre el que elaboró su tesis doctoral, al igual que María José, excelente pintora que te envuelve con sus azules y ya no quieres salir de ellos. 

  El maestro Amalio ha llamado a su vera al discípulo Jesús Troncoso, un hombre genial, imprevisible, disperso, divertido, desconcertante, libre y tal vez por eso poco conocido. Perdonen, ya sé que este artículo es muy triste pero es que desde los años setenta del siglo pasado Jesús, Amalio, Miguel Ángel, Pepe, María José, un servidor y otros creadores literarios, plásticos y musicales como  Rosa Díaz, Emilio Durán, Carmelo Guillén Acosta… hemos ido de acá para allá por pueblos, asociaciones de vecinos, culturales, etc., un poco como García Lorca con su Barraca, todos unidos bajo el nombre –también lorquiano- de Gallo de Vidrio y eso ya queda en uno para siempre.


  Como ya apenas nadie nos recuerda en este mundo que nosotros contribuimos a traer a veces aguantando la presencia y vigilancia de la Guardia Civil y la policía política de Franco en nuestros actos, a veces soportando que nos prohibieran homenajear a Antonio Machado; como ya somos mayores y queda nuestra huella en tesis doctorales, estudios diversos y una web (www.gallodevidrio.com), me van a permitir ustedes que les narre estas pequeñas “batallitas” del pasado con motivo de la muerte de mi amigo Jesús Troncoso.


Nunca nos alineamos con ningún partido político ni nos arrimamos a ningún  pesebre. Defendíamos un mundo más culto para que fuera más libre, cargábamos con lienzos, libros, guitarras, pliegos literarios, hojas volanderas de poesía, periódicos…, que utilizábamos en nuestros actos que en ocasiones eran eso que ahora llaman performance y cosas parecidas. Para mí, bastantes eventos que contemplo ahora -presentados como algo novedoso- me suenan a antiguo, a los años setenta y ochenta cuando los hacíamos nosotros, eso sí, con toda humildad, sin dinero público ni el más mínimo afán de lucro. Para ser libres de verdad.


Estamos hartos y nos dolía ya la boca de decirles a las concejalas de cultura primero de Monteseirín y luego de Zoido que Amalio pintó 365 veces a La Giralda de forma magistral y que todos esos cuadros duermen el sueño de los justos y van a terminar en Japón o Estados Unidos. Nada, buenas palabras pero nada, nada de colocarlos en un museo especial para ellos. Si el señor Bellver se ha llevado la friolera de casi diez años negociando una colección que iba a regalar  a la ciudad y aún no sabe si le quedará vida para verla expuesta, las Giraldas de Amalio se irán algún día de Sevilla, como se fue su autor en 1995, como se acaba de ir mi amigo Jesús Troncoso que también ha dejado una buena obra aquí en este mundo.


Yo creía que Sevilla estaba despertando pero a veces pienso que, a ciertos niveles oficiales y empresariales, se ha quedado en la Sevilla de los sesenta y setenta. Sevilla es una gran ciudad pero podría ser aún más grande y despegar de una vez sin determinados “sevillanos”. En esto estábamos de acuerdo todos los amigos que acabo de citar, empezando por mis amigos del alma Jesús y Amalio.


Tal vez por eso ahora nos hallamos todos en un “exilio de pecho adentro”, como diría Emilio Durán, y nos vamos muriendo sin que nadie nos dedique un recuerdo. Pero hicimos lo que teníamos que hacer, nuestra conciencia está tranquila.

JESÚS TRONCOSO, IN MEMORIAM

JESÚS TRONCOSO, IN MEMORIAM - Gallo de Vidrio

  

PRESENTACIÖN DE "AZOTEA DE LA CALLE REDES"

PRESENTACIÖN DE "AZOTEA DE LA CALLE REDES" - Gallo de Vidrio
El día 30 de abril de 2013, en los salones de Círculo Mercantil e Industrial de Sevilla, tuvo lugar la presentación del libro "AZOTEA DE LA CALLE REDES", antología que recoge firmas de diferentes...

JORNADAS UNIVERSITARIAS SOBRE GALLO DE VIDRIO

http://ladecom.es/wp-content/uploads/2012/08/d%C3%ADptico_gallo_de_v%C3%ADdrio_terminado_V3.0.pdf

REENCUENTRO CON UN AMIGO, EMILIO DURÁN

REENCUENTRO CON UN AMIGO, EMILIO DURÁN - Gallo de Vidrio
El tiempo pasa sobre nosotros con una cadencia silenciosa, algunos lo revestimos de recuerdos, otros recapacitan sobre la brevedad de la vida y lo fugaz de nuestros cuerpos materiales, más todo puede...

GALLO DE VIDRIO Y EL FLAMENCO EN EL CUARENTENARIO

GALLO DE VIDRIO Y EL FLAMENCO EN EL CUARENTENARIO - Gallo de Vidrio

 Recogemos aquí el archivo realizado por José Rico, sobre fotos de José Matías Gil, realizado el día 2 de junio de 2012 dentro de los actos encuadrados en el "CURENTENARIO" de GALLO DE VIDRIO.

GALLOS VIGILANTES DE VIDRIO TRANSPARENTE SOBRE LA ROSA DE LOS VIENTOS

GALLOS  VIGILANTES  DE  VIDRIO TRANSPARENTE SOBRE LA ROSA DE LOS VIENTOS - Gallo de Vidrio

 En la imagen José Matías Gil recoge un recuerdo del primer encuentro del Colectivo Gallo de Vidrio en su 40 aniversario.

  En el archivo el texto leído por el fundador y Presidente de Honor en POEmÚSICA 40

 - Gallo de Vidrio
40 Años de Vigilancia y Transparencía.

PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGIA "20 AÑOS DE CULTURA EN SEVILLA"

PRESENTACIÓN DE LA ANTOLOGIA "20 AÑOS DE CULTURA EN SEVILLA" - Gallo de Vidrio

En la presentación de la antologia que recoge obras de poetas del colectivo. Presentes en la mesa Enriqueta Vila, Delegada de Cultura y el profesor Braojos, director de la Hemeroteca municipal.